CAPÍTULO 1: PRIMERA MIRADA
Hoy había quedado para ir de compras con mi prima Lidia a la Gran Vía, una avenida llena de tiendas. Mi prima Lidia y yo vivíamos en la misma calle, sin embargo, no nos veíamos mucho porque no vamos al mismo colegio y las dos siempre estábamos muy ocupadas con nuestros estudios y somos excelentes estudiantes. Pero hoy nos íbamos a ver tras casi un año, solo recuerdo su hermoso cabello castaño y con mechas en las puntas de un castaño más claro y su dulce sonrisa y comprensibilidad, aunque también de vez en cuando se pasaba de cotilla pero en el fondo la quería. Ella tocó el timbre de mi casa.
-Ring, ring… Soy Lidia
Bajé las escaleras de casa corriendo y muy eufórica para abrirle la puerta.
-Hola Lidia-dije muy contenta y nos abrazamos-
-¡Cuánto te he echado de menos primita!
-¡Y yo a ti!
-¿Dónde está la tita?
-Mamá, ya ha venido Lidia-grité para que pudiese escucharme-
-Ya voy-gritó mamá-
Se saludaron, mi mamá le dio dos besos y nos fuimos, pero antes de salir.
-¿Vendréis a comer?-pregunto mi mamá-
-No, comeremos fuera. ¿Te parece bien Mery?
-Sí, no hay problema. Esta vez invito yo.
-No, invito yo. Ha sido idea mía.
-Que no que pago yo.
-He dicho que yo.
-¡Chicas! Que cada una pague lo suyo y ya que si no nunca saldréis. Como sois tan generosas…-dijo mamá-
-Vale-dijimos las dos mientras rodábamos los ojos-
-Adiós chicas.
-Adiós.
Por el camino, hablábamos de un poco de todo y fue cuando llegamos al Zara que es nuestra tienda favorita de ropa; aunque hay temporadas que no traen ropa bonita y esta era una de ellas, así que recurrimos al H&M. Fuimos a la planta de ropa juvenil y me gustaba todo, no podía elegir. Necesitaba un vestido, cogí uno y me lo puse sobre mi cuerpo, no sabía si llevármelo o no, se lo consulté a Lidia y su respuesta no me convencía, hasta que una voz grave y dulce me susurró por detrás:
-Ese vestido te queda muy bien, deberías llevártelo.-dijo en inglés, pero su acento no era británico, era diferente, ni escocés tampoco. Creo que era un acento irlandés -
Como yo sabía hablar inglés como el agua contesté:
-Gracias, ¿te conozco?
-No, y yo tampoco te conozco.
Estaba embobada mientras miraba sus lindos ojos azules, eran como el mar y me perdía en ellos. Entonces él se fue de repente sin presentarse.
-Dios, Mery, ¿sabes quién es?-dijo mi prima-
-No, ¿tú le conoces?
-Por supuesto que sí, ¿en qué cueva has estado metida cariño?
-¿En casa?
-Ja, ja, ja-rió irónicamente-¿Pero seguro que no sabes quién es?
-Sí, segura, ahora dime de una vez quién es, me vas a dar un paro cardiaco con tanta espera.
-¡Haz memoria!
-¡Que no sé quién es! Dime quien es.
-Es Niall Horan, uno de los cinco componentes de la banda One Direction.
-Será que esa banda no es muy popular porque si lo fuese sabría quién es.
-¿Te resulta familiar? - y puso Live While We’re Young-
-Sí la ponen en la radio.
-Pues él canta esta parte-aceleró la canción hasta que escuché su voz-
-¡Es él!-exclamé-¡Canta como un ángel!
-Bueno, ¿sobre qué hablasteis?-preguntó burlona-
-Solo me dijo que este vestido me queda bien y que debería llevármelo.
-¿En serio? Piensa que eres guapa.
-Vamos Lidia, no digas bobadas, él es un famoso como se va a enamorar de una chica del montón que solo ha visto una vez en su vida y probablemente nunca la vuelva a ver.
-Ya, eso es lo malo...Adiós a las fantasías con ellos –dijo decepcionada-Me preguntó qué hará aquí-dijo pensativa Lidia-
-A lo mejor van a dar un concierto aquí y estaban visitando la ciudad.
-¡Es verdad, van a dar un concierto aquí! Se me había olvidado.
-Venga vamos que tenemos que volver a casa pronto primita.
Nos probamos la ropa, elegimos cual llevarnos, la pagamos y nos fuimos a un restaurante de comida rápida para tomar algo. De camino a casa, una chica llamó a Lidia, no tenía ni idea de lo que estaban hablando hasta que colgó y gritó:
-¡¡¡Bien!!!
-¿Qué pasa?
-¡Adivina! Tengo tres entradas VIP para ir a ver a One Direction.
-¡Qué bien! ¿Y cómo las conseguiste?
-Mi hermana es amigo de uno de ellos, Harry y al parecer ha conseguido tres entradas para nosotras.
-¿Cuándo es el concierto?
-¡Hoy!
-Qué pena, no voy a poder ir porque hoy tengo que estudiar para el examen final de Ciencias Naturales.
-Oh, ¿no puedes estudiar mañana?
-El examen es mañana y quedé contigo solo para despejarme y relajarme.
-Lo siento.
Volví a casa y estudié toda la tarde, hasta que quedé dormida encima de la mesa.
--------------
Créditos a nuestra "escritora" Ara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario